viernes, 13 de junio de 2014

El Castillo de Alaquàs se llena de vida de otros tiempos...

“- Desafío a cualquier valiente que quiera enfrentárseme. No me importa si gentilhombre, bellaco o soldado. Nadie en la corte a rendido el acero del afamado Nuevededos.

Nuevededos, llamado así porque había perdido en batalla, de un tiro de arcabuz, el dedo meñique de la mano izquierda, era un hombre violento y sin escrúpulos.

Fue soldado de fortuna. Y después se ganó la vida poniendo sus armas al servicio del mejor postor, sin importarle quién ni para qué, si estaba dispuesto a abrir su bolsa con generosidad. Alto, membrudo, resistente como una hiena, tenía fama de poder quebrar el cráneo de un hombre con la fuerza de sus manazas huesudas, dotadas de uñas crecidas y duras como el pedernal. Manejaba la espada con singular destreza, y por los mentideros de los bajos fondos, corría la leyenda de que decenas de espadachines, pendencieros y matones, habían sido abatidos por él, muertos o malheridos, en duelos callejeros, emboscadas y peleas innobles."


Cartel promocional "Noche de leyendas"

         Éste pendenciero soldado al que no le aguarda ya el honor de   morir en el campo de batalla será uno de los protagonistas, junto con otros personajes como la bella Carmina o el Conde de la Casta de la "Noche de leyendas" en el maravilloso Castillo de Alaquàs del s.XVI. Mágicos personajes nacidos de la singular imaginación del escritor Fernando Garrido surgirán en el ocaso y te harán sentir, en primera persona la expulsión de los moriscos, el santo poder de la iglesia o la venganza más humana empujada por la desesperación y el amor.

Con una sensacional puesta en escena realizada por el grupo de teatro Origami Teatre,  que en la actualidad está de enhorabuena con sus obras "Mercucio" (personaje de la obra de Shakespeare "Romeo y Julieta") y "A la deriva", disfrutarás de un auténtico viaje en el tiempo. 

         ¿Te apetece viajar al siglo XVI?

La aventura comienza...

Visita Teatralizada los días 10 y 11 de julio a las 21h.
Lugar: Castillo de Alaquàs (Valencia) 
Precio por persona 5 €.
Grupos reducidos
Contacto  645 987 382  ó  625 062 599




miércoles, 21 de mayo de 2014

Llíria. Ecos de la Historia al compás de la Música

Cuando la historia marca nuestro camino, el recorrido simplemente estremece.
Cuando lo oculto se muestra...sorprende.
Cuando lo inesperado cobra vida, la vida misma se conmueve descubriendo otras vidas que emocionan.

Baños árabes

Si Llíria en la actualidad es cuna de la música, no es sólo desde que el padre Antoni, fraile franciscano que allá por el 1819 fundara un pequeño grupo de música de viento que imitara las fanfarrias militares francesas de la Guerra de la Independencia, dando lugar a la más antigua banda musical, la conocida Música Vella o Primitiva.  Fue muchos siglos atrás. Ya en el Tossal de Sant Miquel, poblado ibero de la ciudad de Edeta, se han encontrado huellas de su afición musical en vasijas y otros restos hoy expuestos en el MALL (Museo Arqueológico de Llíria).

Los ecos de  las culturas más importantes y representativas de nuestra historia han dejado escritas en pentagramas naturales como la piedra, el barro o la madera, su propia Sinfonía de Culturas. Partituras y partituras que no se oyen, que no se ven, pero que permanecen en la piedra, en la tierra, en el agua.

La gran ciudad ibera de Edeta, que dio nombre a la gran extensión del pueblo ibero de los Edetanos, permanece llena de vida rodeada de tesoros, unos a la vista y otros muchos escondidos. Dueña y señora de un gran Patrimonio Cultural que custodia a la sombra de la ciudad de Valencia, Llíria te regala la historia. Y en ese alarde de generosidad, te la regala como una amante, como una amiga...como alguien que no espera nada a cambio pero que quiere estremecerte con su acto.

La Llíria Edetana te descubre cómo, dónde y de qué manera estos pequeños pobladores llegaron a ser nuestro capítulo más personal antes de que los romanos lo invadieran todo eliminando cualquier resquicio de personalidad imponiéndose con su fuerza. Esas notas propias de vida íbera se muestran en dos de sus yacimientos que, además están integrados dentro de la Ruta IbéricaValenciana, el Tossal de Sant Miquel y el Castellet de Bernabé.

 Poblado ibero Tossal de Sant Miquel
El Tossal de Sant Miquel es lo que permanece latente de la que fuera una de las ciudades más importantes de nuestro pasado ibero; la grandiosa Edeta (S.VI-II a.C.). Sus muros parecen aferrarse a la tierra en una zona casi impensable para poder construirse. En un enclave natural privilegiado sólo espera, tranquila, sin prisas...emocionada. 




Mausoleos romanos
 Llíria es inspiración.  Su posición estratégica, le hizo desempeñar un papel importante en las guerras civiles romanas. Ya en época romana, y por permanecer fiel a la facción republicana, fue destruida por las tropas de Sertorio en el año 76 a. C., razón por la cual sus habitantes se trasladaron al llano y edificaron una nueva ciudad con rasgos plenamente romanos. De aquella vida de la nueva Lauro romana te sorprenden los restos de los Mausoleos romanos, el santuario Oracular de Mura, compuesto antiguamente por un templo y las enormes Termas que abastecían a una ciudad que pudo sobrevivir hasta la fundación de la ciudad de Valentia.


Artesonado del techo de la Iglesia de la Sangre
 Con sangre cristiana y árabe, la nueva Lyria musulmana fue amurallada, como otras grandes ciudades de importancia en su periodo de esplendor medieval. En la Medina, mezquita, zoco y baños participaban de una vida que hoy puedes sentir en primera persona. En la iglesia de la Sangre te estremecerán los dibujos y tallados que visten sus techos. Manos ágiles y dotadas de un arte ancestral para trabajar la madera hicieron posible una iglesia diferente y única, especial y mágica.



Quedan muchas cosas por descubrir...
Te invito a descubrirla.

                                                                Llíria, ¿te atreves a descubrirme?

¿Quieres que te lo cuente?
Vía Heraclia te acompaña en un viaje a tu medida.
Sólo tienes que desearlo...
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jueves, 8 de mayo de 2014

Maria Luisa Albacar. "Infinitivo Personal"

"Huele a mar. Sé que está ahí. Y aunque no lo vea...lo siento, porque soy nacida en ciudad de mar...".
Maria Luisa Albacar siempre ha necesitado del mar y del agua. Ella misma nos cuenta que necesitó dar muchas vueltas buscando piso en Nueva York hasta dar con uno que le permitiera ver el agua desde su ventana.

Puesta de sol en la playa de Pinedo (Valencia)

De pequeña, tuvo que cambiar los paseos que daba con su familia en las noches calurosas de verano en la Gran Vía por las calles transitadas de una Italia que la marcó para siempre. Ahora, de vuelta a su Valencia natal todo parece un sueño. Se siente como "Alicia en el país de las maravillas" y cada vez que regresa sus sentidos quieren escapar recordándolo todo y todo lo vuelve a mirar con los mismos ojos de niña...con la emoción del reencuentro.

Acompañados de Maria Luisa Albacar y de Vicent Sesé, Técnico de Turismo de Llíria
Resulta curioso ver su expresión de asombro mientras nos explica  la elaboración de la horchata (retransmitida por el mismísimo José Polo mientras pasean por la huerta de Alboraia) reflejada en unos ojos que han vivido en Ginebra, en Inglaterra, en Francia, en Italia y en Nueva York a lo largo de toda una vida dedicada a la historia, al arte, al periodismo y al turismo. Podría empezar a enumerar el largo e increible currículum de María Luisa, pero es algo que no la iba a emocionar. Lo sé. Alguien que se emociona contemplando la firma del gran Don Miguel de Unamuno plasmada en el libro de firmas del Palace Hotel de Bussaco, cerca de Coimbra,  le emocionan otras cosas. 



Puerta de entrada del Hotel "La Mozaira" en Alboraia


  María Luisa tiene alma de "infinitivo personal", esa forma verbal única del idioma portugués (por cierto, uno de los seis idiomas que habla) que impone su fuerza y su mando en una frase donde conviven dos sujetos pero donde sólo uno es el que realiza la acción. Porque como ella escribe en su columna fija De Gustibus "Páginas Vividas" en La Prensa Turística Catalana, "Al viajar has de sentir el alma en cada rincón". Beber de las fuentes de la Universidad de Roma durante su licenciatura en Historia del Arte moldeó su espíritu y le concedió carácter.



  Ese carácter, esa forma de entender el turismo fue lo que la llevó a ser reclamada cuando ejercía de jefa de Prensa de la Oficina Española de Turismo en Nueva York para realizar, quizá, el mayor logro turístico nacido de la organización de un gran evento: Los Juegos Olímpicos de Barcelona '92. 





   
     Contratada desde el '86 hasta el '92 como Jefa de Protocolo y de Prensa de la Oficina de Turismo de Barcelona, cuenta sus periplos para transformar una ciudad completamente industrial en lo que ha sido, y sigue siendo,  un referente mundial de organización,  de modernidad y de saber hacer en unos tiempos donde no existía Internet y los teléfonos móviles había que cogerlos con ambas manos. María Luisa Albacar fue una pieza fundamental en la brillante transformación de la ciudad de Barcelona en Capital Cultural. "Al abrir una nueva ruta lo más importante es el pasajero" nos explica.  La que es considerada desde entonces como una de las mejores ciudades del mundo es una ventana abierta de par en par al turista. Se ha transformado su visión de la vida. Conviven la modernidad y el arte con la simpleza y la tranquilidad del mediterráneo. 


Disfrutando de la compañía de Maria Luisa y Vicent

"Para hacer llegar la cultura hay tantos caminos..." nos susurra María Luisa en lo que parece ser una reflexión propia de quien ve el mundo descubriendo el arte en cada rincón. Es gracias a personas como ella, anónimas o conocidas, que muchos de nosotros entendemos la cultura como forma de vida. Conocer y transmitir. Aprender y compartir. Crear y emocionar. Algo que, además, compartimos con Vicent Sesé, Técnico de Turismo de Llíria quien hizo posible este encuentro tan especial. Mil gracias a Vicent.

Y mil gracias María Luisa por enseñarnos tantos caminos por los que continuar nuestro viaje.